13 Mar, 2018

Apertura espacio del silencio

por Gabriel Gomera en Interiores

Verano, otoño, invierno y primavera. Estamos a mediados de marzo y la primavera se acerca. Hemos visto florecer los almendros; también los cerezos. Las mimosas han pintado los jardines con amarillos luminosos y los naranjos se preparan para florecer de forma inminente. El trigo y la cebada tapizan de un verde intenso y húmedo los paisajes rurales. Este año, como el pasado y como el anterior, la naturaleza nos trae esta explosión de vida que supone la primavera. Los rayos de sol se alargan en el día y los bosques comienzan a renovar su follaje. Si ralentizamos nuestros pasos, si desplegamos nuestros sentidos y silenciamos nuestra mente, la primavera nos explica sus ritmos naturales, los ciclos y las cadencias del ecosistema que nos abraza. La primavera nos habla, nos vive, la primavera nos nutre. La primavera se revela generosamente en su plenitud de Ser y es así que nos llena, desde su máxima belleza.

Pero hay otra realidad, la que vivimos una mayoría de población en nuestros entornos cotidianos. La realidad de los ruidos externos e internos que nos separan de éste ritmo cósmico y de ésta belleza que espera insistentemente la posibilidad de expresión. La realidad de las prisas, de la distracción, de la duda, la del olvido… la realidad artificial con la que intentamos suplantar los ritmos naturales y que altera los ecosistemas. La realidad de una belleza artificial que, dirigida a la satisfacción del deseo, se aleja de poder nutrir las necesidades del Ser Esencial: aquellas que nos hacen personas, que nos hacen crecer, que nos equilibran, que nos acercan, nos conectan y que nos hacen sentir vivos, VIVOS con mayúsculas.

La Habitación del Silencio es una instalación específica para el Instituto imohe de Barcelona, que quiere ser un espacio donde conectar con nuestra primavera interna, la que precede a nuestro verano, otoño y invierno. Un ritmo interno, el de nuestro pulso, que responde a la cadencia de la vida; un espacio donde dejar aflorar la belleza de nuestro Ser Esencial, la que surge desde el interior como impulso hacia la plenitud de nuestra presencia en el sentido de la vida abierta.

La Habitación del Silencio estará instalada durante el 2018 en el espacio central del Instituto de Medicina Holística con la intención de abrir un diálogo entre la salud, el arte y la arquitectura contemplando la dimensión anímica de las personas y la importancia de la belleza y la armonía en los procesos de salud. La instalación será un espacio de transición entre las diferentes áreas y unidades que conforman el proyecto médico, así como el espacio donde desarrollar las diferentes prácticas contemplativas que se incluyen en sus programas.

“La belleza está al alcance del Ser Humano, pero se situa mas allá del placer y de los buenos sentimientos. Comporta la asunción del dolor del mundo, la extrema exigencia de dignidad, de compasión y de sentido de la justicia, así como la total apertura a la resonancia universal.” François Cheng

Comenta: Gabriel Gomera. Responsable de la unidad de prácticas contemplativas